Hildegard von Bingen, la ¿primera? compositora de la historia.

Aunque seguramente existieron muchas más compositoras antes que ella, Hildegard von Bingen posee el honor de ser la primera mujer de la que se conservan obras musicales. Por ello a menudo se la considera erróneamente la primera compositora de la historia, aunque lo cierto es que la música fue una de las decenas de disciplinas que cultivó a lo largo de su vida.

¿Quién fue Hildegard von Bingen?

Nació en Alemania, en una zona cercana al Rin, en 1098, y fue la pequeña de diez hermanos. De familia pudiente y profundamente religiosa, pronto comenzó a tener visiones que posteriormente marcarían su vida y su forma de entender el mundo.

A muy corta edad es entregada a Judith de Spanheim, Jutta, una religiosa de origen noble que se convertiría en su principal mentora y amiga. Juntas ingresaron en el monasterio de Disibodenberg y se unieron a la orden benedictina en 1114.

Desde el principio, Hildegard aprovechó la vida religiosa para cultivar su mente, estudiar ciencias naturales y medicina, y escribir poesía y música, a la vez que dejaba constancia de sus visiones en unos diarios que han llegado hasta nuestros días. Sus escritos la convirtieron en una figura importante y valorada dentro de la orden benedictina, aunque siempre tuvo que luchar por conseguir credibilidad, sobre todo con respecto a sus visiones, posiblemente generadas por migrañas o alguna enfermedad mental.


Su amiga y mentora Jutta muere en 1136, y Hildegard se convierte en abadesa por unanimidad tras una votación dentro de su comunidad. En 1143 publica su primer libro, Liber simplicis medicine, que recoge las propiedades curativas de animales, plantas e incluso piedras.

En 1148 tiene una visión que la convence de trasladar a toda su comunidad a otro lugar, y tras meses de disputas con el abad de su monasterio, consigue el apoyo de varios nobles que le permitirá la construcción del monasterio de Rupertsberg, a donde se trasladará junto con veinte de sus monjas alrededor de 1150.

Al año siguiente publica su primer libro de visiones, Scivias, que tuvo tanta controversia como éxito, y que la llevó a recorrer una parte del país como la primera mujer predicadora de la historia. Esta gira la ayudó a entablar amistad con algunos de los nobles más importantes de su región, quienes apoyaron a su comunidad económicamente y facilitaron la fundación de otro monasterio en Eibingen en 1165, también dirigido por ella.

Dedica sus últimos años de vida a viajar como predicadora, sin dejar de descuidar sus labores intelectuales y religiosas. Muere en 1179, a los 81 años.


Sobre su música.

La importancia de la música de Hildegard es esencial para comprender la música posterior. Compuso casi 80 obras, todas para ser interpretadas dentro de su comunidad, y recogidas en el libro Sinfonía de la armonía de las revelaciones celestes. Consideraba la música una manifestación de la voz de Dios en la tierra, por lo que a menudo plasmaba en sus letras parte de sus visiones místicas. Fue la primera persona en escribir un oratorio, aunque esta forma musical no empezó a cultivarse hasta el siglo XVII, y empleaba a menudo intervalos de 5ª y 4ª, anticipándose a las técnicas compositivas de su tiempo. Su obra musical es una de las más extensas de la Edad Media, pero hasta la década de 1970 no fue rescatada y dada a conocer al gran público.


Su música transmite una serenidad y un misticismo capaces de trasladarte a la Edad Media sin salir de tu casa. El tratamiento que hace de la voz es, sencillamente, celestial. La melodía, clara y limpia como una cascada, convierte a la música en algo hermoso y lleno de sentimiento, a pesar de ser algo extremadamente sencillo y para nada virtuoso. Un claro ejemplo de que, a veces, en la música, menos es más.

Aquí os dejo un recopilatorio de algunas de mis obras favoritas. Merece la pena escucharlas, aunque solo sea una vez en la vida:



Toda su obra, tanto musical como científica, se conserva en el Riesencodex, un manuscrito de 500 páginas que actualmente se encuentra en el sur de Alemania.

Si os interesa saber más sobre la fascinante vida de esta monja, en 2009 se estrenó una película sobre su vida, con un punto de vista de la vida religiosa bastante peculiar. Se llama Visión, la historia de Hildegard von Bingen, y está disponible en internet con subtítulos en español. El trailer es este:


Comentarios